jueves, 21 de agosto de 2008

Conviviendo con la desconfianza


Hoy he recordado unas palabras. Me dijeron algo así:

"Eres muy desconfiado. Pero es mejor así. Nunca te fíes de nadie porque siempre te van a dar un palo."

La verdad es que la desconfianza es un buen filtro para saber elegir bien a las personas que te rodean. Te protege de futuros desengaños aunque, por otra parte, también te puede hacer evitar futuras alegrías. Supongo que para ser desconfiado hay que tener una situación de privilegio. Me refiero a que una persona que se siente sola y necesita congeniar con gente no puede permitirse el lujo de mostrarse desconfiada... Sólo está al alcance de los que se sienten contentos de su actual situación.

Por tanto me declaro en posición de privilegio y seguiré buscando segundas intenciones incluso donde parezca que no las hay.

P.D.: Al final me pondré borracho y me volveré vulnerable por momentos mostrándome demasiado extrovertido...

FOTO: Borracho y confiado... VIVA MAZINGER!

martes, 19 de agosto de 2008

Borges...


Simplemente quería recordar estos versos de Borges que alguna vez escuché de mi padre y leí en algún libro:

"Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca / aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach"

Me llenaban de inquietud esas palabras, suponía que se refería al típico amor imposible y me resultaba impresionante la sinceridad del autor.

Ahora me ha dado por investigar quién era esta Matilde Urbarch y he encontrado por internet la solución (¡cómo no!, todo esta en la red...). Ahí la tenéis: http://es.geocities.com/juanbonillaweb/matilde.htm

Lo cierto es que es bastante curiosa. El relato de cómo descubrió quién era esta persona por parte de un tal Juan Bonilla no tiene desperdicio.

lunes, 18 de agosto de 2008

WC-DIARIO


El otro día apareció en una de mis conversaciones la acertada consigna de que cuando mejor se escribe y cuando mayor inspiración se tiene es cuando se está triste. Supongo que debido a esto ultimamente ando escaso de ideas y sólo divago entre trivialidades.

Me apetece realizar un agradecimiento a mis amigos los cuales han de sufrir mis impertinentes arrebatos de sinceridad con demasiada frecuencia.

Por otra parte hay que decir que hoy he retomado el estudio y me he propuesto hacer un significativo avance en el proyecto para sentirme más ligero de equipaje en feria. Este año me he propuesto volver a hacer un mítico pleno al quince para olvidar mi ausencia en la del año pasado.

Para acabar voy a agregar una foto veraniega para empezar a adornar las paredes de este siniestro rincón. Es en el Etnosur... Un buen recuerdo.

lunes, 11 de agosto de 2008

Una de citas

"Encontramos a menudo una benevolencia inexplicable que nos ofende, porque demuestra que no se nos toma bastante en serio."

Después de esta va un apretón de manos. Siguiente:

"La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia."

Y ahora la conversación...

"No es necio el que hace la necedad, sino el que, hecha, no la sabe encubrir."

Entonces uno se despide, con reverencia si fuese necesario, y desea un buen día al susodicho.

---

Un pequeño inciso patrocinado por la RAE:

benevolencia.
(Del lat. benevolentĭa).
1. f. Simpatía y buena voluntad hacia las personas.

ignorante.
(Del ant. part. act. de ignorar; lat. ignōrans, -antis).
1. adj. Que no tiene noticia de algo. U. t. c. s.

necio, cia.
(Del lat. nescĭus).
1. adj. Ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber. U. t. c. s.
2. adj. Imprudente o falto de razón. U. t. c. s.
3. adj. Terco y porfiado en lo que hace o dice. U. t. c. s.
4. adj. Dicho de una cosa: Ejecutada con ignorancia, imprudencia o presunción.

susodicho, cha.
(De suso, arriba, y dicho).
1. adj. Dicho arriba, mencionado con anterioridad. U. t. c. s.

---

P.D: Con buenas intenciones y sin ánimo de hostigar hago dos incisos.

1- Calvo sí se escribe con v, le felicito.

2- Por favor separe la palabra pollachica, no aparece como tal en el diccionario de la RAE. Se usan de forma separada las palabras polla y chica.

Con sumo gusto de haberle servido de ayuda. Además le recomiendo el repaso del Micho (volúmenes 1 y 2) y la web www.rae.es en la que puede ejercitarse buscando: INCISO, HOSTIGAR y cualquiera de las que no haya comprendido en mi breve disertación.

martes, 5 de agosto de 2008

Os dejo... Pero con compañía

Mañana me voy unos días a disfrutar de unas fiestas rurales...

Por tanto abandonaré un poco este solitario rinconcito.

Mientras tanto os dejo un fragmento del libro Sueños de don Francisco de Quevedo. No es que lo esté leyendo pero lo citan en "Corsarios de Levante" (el libro que estoy leyendo actualmente).

"Vinieron la Verdad y la Justicia a la tierra; la una no halló comodidad por desnuda, ni la otra por rigurosa. Anduvieron mucho tiempo ansí, hasta que la Verdad, de puro necesitada, asentó con un mudo. La Justicia, desacomodada, anduvo por la tierra rogando a todos, y viendo que no hacían caso de ella y que le usurpaban su nombre para honrar tiranías, determinó volverse huyendo al Cielo..."

Bueno, me voy con el permiso del director del frenopático. Cuando acabe el permiso regresaré a seguir exponiendo mi locura.

lunes, 4 de agosto de 2008

Un guantazo a tiempo vacuna contra la futura estupidez

Estaba yo ensimismado en la lectura de "Corsarios de Levante" (de la saga del Capitán Alatriste de Pérez Reverte, cada vez me gusta más este tipo...) espalda contra el muro, bañador medio mojado tras un fugaz baño, despreocupado de ciertas obligaciones que luego me saturarán (parece que empieza a personificarse en mí el "vuelva usted mañana" de Larra) cuando he alzado la mirada ante las voces de una señora. La señora pedía a sus hijas, un par de gemelas de unos tres o cuatro años, que salieran del agua porque era la hora de subirse a comer. Las niñas pasaban de ella completamente y seguían a lo suyo. Es más, se acercaban y cuando ya las tenía a tiro para cogerlas realizaban una eficaz maniobra para escapar de los brazos de la madre que ya quisieran para sí los enanos del bombero torero. Dejé para luego la lectura y quise ver hasta que punto llegaba la paciencia de la madre. Ante mi asombro pasaban los minutos y las niñas erre que erre, la madre llama que te llama pero sin perder nunca la paciencia. Tras unos veinte minutos la madre opta por entrar en la piscina moviendo cachas a la captura de las rufianas. Saca a una, va a por la otra y mientras la primera vuelve a la piscina. Al final tras repetir la operación unas cuantas veces con cada vez un mayor público pendiente consigue el objetivo y la familia feliz se sube a casita a comer. Lástima que el potaje se les fuera a la mierda por no conseguir sacarlas antes. Y lástima de esas niñas que desconocen (y desconocerán) lo que es la autoridad y a las que una buena torta en el debido momento hubiera sido sinónimo de un futuro algo más prometedor...

P.D: Después del esfuerzo de la madre, a los diez minutos, bajó el padre con las tres niñas a darse un nuevo chapuzón. Esta vez no me quedé a ver la escena...

viernes, 1 de agosto de 2008

Divagaciones matinales

Tengo ganas de que vuelva mi inspiración nocturna. De noche me resulta más fácil exteriorizar mis ideas.

Por lo pronto sé que hoy no podré hacerlo puesto que cuando vuelva a casa vendré con mis facultades mermadas...

Lo que sí me gustaría plantear es la posibilidad de que la gente finja ser quien no es. ¿Es posible vivir en una continúa farsa? ¿Tiene fecha de caducidad una personalidad inventada?

Por lo que he conocido puedo contestar que hay gente cuya personalidad consiste en ser lo que el resto quiera que sea. La verdad es que visto desde tercera persona no les va mal, a veces parece que incluso tienen un círculo social bastante amplio. Algún día he de preguntarles cómo se sienten realmente... Aunque dudo de la veracidad de su contestación.

Hace falta más gente sincera que dice lo que piensa sin autocensurarse. A veces la verdad es vulgar, malsonante o hiriente: pero es la verdad.

Me gusta decir verdades sobre todo a la gente falsa. Pero con ellos la uso de una forma peculiar. Mucha gente de este tipo tiende a hablar mucho y a no escuchar nada. Me gusta escucharlos, los escucho mientras afilo mis verdades. Cuando acaban su exposición (suelen tardar bastante) simplemente hay que dejarles caer un par de verdades para ver esa expresión de confusión en su rostro. A veces, si considero estúpido al charlatán en sí, las verdades se vuelven ironías...

Bueno, seguiré a la espera de algo más interesante que contar...